San Juan de Rioseco, una tierra que sigue soñando





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San Juan de Rioseco, una tierra que sigue soñando

Por: Fausto García. 

Si algo define a San Juan de Rioseco (Cundinamarca) es alegría y tranquilidad. Esa misma de la que hoy en día disfruta cada sanjuanero después de casi una década de conflicto armado.

A mediados de los años 90 esta población ubicada en la provincia del Magdalena Centro fue violentada por la guerrilla de las Farc, llegaron a asentarse en sus cerros y montañas aprovechando la riqueza natural que siempre han sentido como propia. 

Cifras actuales de la Oficina de Atención a las Víctimas del municipio, muestran que San Juan cuenta hoy en día con 11.000 habitantes, para la época en que la violencia llegó allí el número de habitantes quedó reducido en 9.000. Casi la mitad de la población que vivía en lo que aún denominan el pueblo más alegre de Colombia.

Foto: Laura Ramírez.

Volver a San Juan de Rioseco

A la fecha han retornado 51 familias que un día tuvieron que salir. Han vuelto porque esa época difícil del conflicto ya pasó. Ahora lo que queda es reconstruir la vida y los sueños que un día se dejaron.

Entre las personas que se fueron y que ahora están de regreso se encuentra la historia de Yolanda Zubieta, ella es una mujer de 59 años que lleva 43 viviendo en San Juan de Rioseco. Aún recuerda como en junio del 2003 le tocó salir con su familia para Bogotá.

Foto: Laura Ramírez.

“El 3 de mayo del 2003 la guerrilla se nos metió a la finca y se llevaron las 74 reses que teníamos, ese era nuestro capital”, recuerda Yolanda.

Jesús Castro su esposo y Astrid Castro, la menor de sus tres hijas, fueron amenazados por las Farc, por esa razón se trasladaron a vivir a Bogotá y Sibaté. Pasaron casi seis años para que Yolanda y Jesús pudieran regresar a San Juan de Rioseco, era como comenzar de nuevo, la finca que un día era el capital de la familia ya no era de ellos, pues antes de salir tuvieron que venderla a un precio mucho menor. “Todo por salir rápido sin exponer la vida de mi familia”, agrega

Nuevos proyectos

Yolanda regresó porque San Juan es y seguirá siendo su tierra, como dice ella “Uno no es de donde nace sino de donde se hace”. A su pueblo volvió para hacer una nueva vida, para reconstruirla cumpliendo sueños. Es por lo que decidió convertirse en una líder dentro de la Asociación de Mujeres Artesanas, allí ha logrado entender que el emprendimiento debe salir de la misma comunidad. por esa razón está en los proyectos Coopsanjuanera y Aromanorte.

En Coopsanjuanera deshidratan la fruta y la venden como pasabocas naturales, trabajan frutas como el mango, piña, uchuva y papaya. Lo que hacen es secar la fruta, para esto sacan tajadas, las ubican en mallas que cumplen la función de una coladera, con el fin de que salgan los líquidos y  con otra malla se cubre para protegerla.

El proyecto de Aromanorte se basa en el cultivo de plantas aromáticas como la yerbabuena, la albaca y el limoncillo. Estos dos trabajos actualmente cuentan con el apoyo de la alcaldía y aunque esperan que las oportunidades sigan creciendo lo que más le interesa a Yolanda es ser un apoyo para sus paisanos, todo esos que también buscan una oportunidad de ingresos.

Segundas oportunidades

Para Yolanda volver a San Juan de Rioseco es una segunda oportunidad, es reencontrarse con la tierra que vio crecer a su familia, para luchar y recuperar lo que un día la guerra en Colombia les arrebató. “Sigo esperando que sea tenida en cuenta para una reparación, todo debe ser equitativo, es bueno que los que un día fueron de la guerrilla se integren a la vida pero nosotros como víctimas también debemos ser tenidos en cuenta”.

Lo cierto es que este municipio no pierde la ilusión, la alegría y las ganas de salir adelante, el resto de habitantes como Yolanda, entienden que para reconstruir una sociedad, el pueblo debe aprender a vivir con los que un día causaron daño. Así es, en San Juan ahora viven aquellos que en algún tiempo estuvieron en la guerrilla y aunque parezca una convivencia imposible hoy la tranquilidad ha vuelto a los sanjuaneros.

Foto: Laura Ramírez.

Tierra de valientes

Esta es una tierra valiente y unida, recuerda Yolanda tres incendios que vivió el municipio “Por más que tengamos diferencias con los vecinos nos unimos cuando más nos necesitamos. En esos incendios lo único que nos importaba era ayudar a los afectados”.

A pesar de las dificultades y lo que falta por recuperar, esta tierra seguirá creyendo que mejores oportunidades pueden llegar. La misma tierra que desde sus cerros deja ver el valle del Magdalena cuando la niebla espesa desaparece en lo más alto, esa, que da el mismo privilegio de ver el nevado del Tolima, el nevado Santa Isabel y el nevado del Ruiz desde un mismo punto.

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Source: Radio Nacional de Colombia
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